Antes de que llegue el turrón, un brindis por nosotros

Verdad a medias porque ya lo he visto en la estantería del súper, pero vosotros nos entendéis. Antes de que os disperséis y entréis en el feliz bucle de lasLeer Más

Antes de que llegue el turrón, un brindis por nosotros

brindis

Verdad a medias porque ya lo he visto en la estantería del súper, pero vosotros nos entendéis. Antes de que os disperséis y entréis en el feliz bucle de las celebraciones pre navideñas, navideñas en sí mismas y las posteriores, que son las mejores siempre, justo cuando ya crees que no puedes comer ni beber más.

Esa es la sensación PR de cierre anual…cuando queda un mes y ya crees que no vas a poder acabar 2014 con vida porque hay una lista de objetivos anuales que no hay forma de cuadrar… y sólo queda un mes!! Nuestro más eufórico ánimo a todos los compañeros  que están en esta lidia: lo vamos a conseguir, no lo dudéis. Siempre sucede. Es como el milagro de la Navidad.

Y como solemos ir a mil, reflexionamos sólo cuando podemos -y sin segundas intenciones políticas-, pero este momento debe ser uno de estos en los que echemos la mirada atrás y sintamos orgullo. Sí, orgullo. Como el que sienten nuestras madres por nosotros, aunque no sepan muy bien qué hacemos. La contribución a nuestros clientes y marcas representadas merece que  hagamos algo parecido a lo que nos regaló el Sr. Zuckerberg el año pasado: tus  mejores momentos de Facebook (o algo así, sabéis a  lo que nos referimos, verdad?) para que veamos todo lo que hemos currado y se nos salte una lágrima.

Porque aunque la gloria no siempre es justa y lo de “al César lo que es del César” en comunicación no termina de encajar siempre debemos seguir reivindicando el excelente trabajo que se  hace desde las agencias para apoyar a los departamentos de comunicación y, en muchas casos, siendo directamente ese departamento. Nos dejamos las ideas, la energía y toda nuestra creatividad como si nuestro representado fuéramos nosotros mismos. Acaba el año, hay balances y felicitaciones y no siempre están bien repartidas.

Vale, trabajar en la sombra es lo que tiene; tampoco estamos ahora descubriendo que la Tierra es redonda 😉

Así que antes de que acabe el año, en este último mes y poco de curro intenso, levantamos nuestra copa por todos los profesionales del sector agencia y brindamos por nuestros éxitos. Algunos son compartidos, pero otros, señores, son sólo nuestros.

Y no sé quién me dijo una vez que es mejor parecer que no tienes abuela que tenerla y que no te diga lo guapo que eres: GUAAAAAAAAAAAAAAAAAAAPOSSSSSSSSSSSSSS!!!!

Gente de a pie, un bar de barrio y una bonita historia

Es el anuncio del año. Parece que esta Navidad, Loterías y Apuestas del Estado ha querido dar un giro bastante interesante a las últimas campañas realizadas.  Y es que despuésLeer Más

Gente de a pie, un bar de barrio y una bonita historia

loteria-buena_1595_1

Es el anuncio del año. Parece que esta Navidad, Loterías y Apuestas del Estado ha querido dar un giro bastante interesante a las últimas campañas realizadas.  Y es que después de la fatídica experiencia del año pasado con el spot protagonizado por Montserrat Caballé, Raphael, David Bustamante y Marta Sánchez, parece que los responsables de la campaña han decidido distanciarse de algo parecido y cambiar por completo su estrategia. ¿El resultado? Excelente. Un anuncio muy emotivo, con gente de a pie y con mucho storytelling. Desde luego, para nosotros ha sido un gran trabajo de los creativos de la agencia Leo Burnett.

Las redes sociales se colapsaron. De hecho, en Twitter llegó a ser Trending Topic mundial pocas horas después de emitirse el pasado miércoles. ¡Cientos de miles de mensajes en escasos minutos! Todo un éxito. El spot, cuyo lema es El mayor premio es compartirlo’, cuenta una historia de barrio, de bar, de solidaridad y alegría entre amigos y vecinos. El protagonista es Manuel, un asiduo cliente del ‘Bar Antonio’, que no ha comprado este año el décimo de lotería y que ve como el premio ha tocado allí. Su pareja le anima a bajar y a ‘celebrar’ con todos sus vecinos la noticia. Manuel, con rostro visiblemente alicaído, toma un café, y al pedir la cuenta se extraña del precio. 21 euros. ¿La razón? Su amigo Antonio, nuestro famoso camarero, le había guardado su décimo. ¡Qué gesto tan bonito! Desde luego, si te llamas Antonio, y tienes un bar, esta será tu Navidad. Aquí puedes ver el anuncio: https://www.youtube.com/watch?v=HdR7xVLFm7M

En total, nueve historias que giran en torno a dicho bar, cuyo nombre real es ‘La Muralla’ y que se puede encontrar en el barrio madrileño de Villaverde. Si aún no has visto el resto de historias, puedes dirígete a la página web www.elbardeantonio.es

¡Ah! Y no podemos olvidarnos de destacar que, como todos los años, el sorteo tiene un componente solidario, ya que un porcentaje de lo recaudado se destina al compromiso social con entidades como la Sociedad Española Contra el Cáncer o la Cruz Roja. Así que de una forma o de otra, ¡la lotería siempre toca!

Y es que una vez más, en el mundo PR hemos podido comprobar que cuando el storytelling es realmente bueno, no hacen falta rostros conocidos ni una inversión millonaria. ¿Las claves? Construir bonitas e impactantes historias, con capacidad de influencia y con mucha, muchísima emoción. Nos encantan las historias, y aún más cuando son protagonizadas por personas. Un cambio muy acertado en el marketing de contenidos, en el que hace un tiempo, el relato giraba en torno a la marca, y ahora se hace especial hincapié en las personas. Todo ello con un único objetivo, el de crear nuevas actitudes y necesidades en el consumidor.

Y a ti, ¿qué te ha parecido? 😉

5 situaciones que trae el verano a una agencia de comunicación (aplicable a otras muchas oficinas)

EL CALOR DEL VERANO. La eterna discusión del aire acondicionado, miradas de odio repentinas al abrir/cerrar la ventana o mañanas enteras escuchando al chatarrero, el afilador y demás representantes deLeer Más

5 situaciones que trae el verano a una agencia de comunicación (aplicable a otras muchas oficinas)

  1. EL CALOR DEL VERANO. La eterna discusión del aire acondicionado, miradas de odio repentinas al abrir/cerrar la ventana o mañanas enteras escuchando al chatarrero, el afilador y demás representantes de oficios tradicionales.

 

  1. LA JORNADA INTENSIVA. Supongo que todos estaremos de acuerdo en que tener la tarde libre durante los meses de verano es el mayor avance de la humanidad. Importante tener en cuenta el desayuno y el tentempié de media mañana porque las tripas rugiendo a última hora de la mañana son otras de las bandas sonoras del verano en la oficina.
  1. OUT OF THE OFFICE. Envidia de la mala, de la que se contempla en los pecados capitales, cuando envías una nota de prensa y te devuelve más de la mitad de los correos por “Out of the office”. Nos alegramos mucho por todos los compañeros que ya están disfrutando de sus vacaciones, pero nos alegraremos más en unos días, cuando configuremos nuestro propio “Out of the office”. 😉 😉
  1. CONCURSO DE BRONCEADOS. La guerra por conseguir un ¡Estás negr@! comienza el 1 de julio. Tienes hasta la primera semana de septiembre para participar, elije bien donde pasas tus vacaciones o quedarás descalificad@.
  1. ¿DÓNDE HAS ESTADO? Quedarse en Madrid en agosto puede parecer una buena idea, la ciudad está vacía, todos los planes a tu alcance sin colas, sin multitudes…  Pero vente preparando un buen argumento de venta para cuando, en septiembre, tu compañero te enseñe las fotos de su  “Road Tryp” por Australia. 😮

No hay que tenerle miedo a la hoja en blanco

El miedo a la hoja en blanco, lo llaman. Esa dificultad, esa ausencia de inspiración o de creatividad a la hora de empezar con la redacción de un texto. EsLeer Más

No hay que tenerle miedo a la hoja en blanco

El miedo a la hoja en blanco, lo llaman. Esa dificultad, esa ausencia de inspiración o de creatividad a la hora de empezar con la redacción de un texto. Es esta misma sensación que me invadió cuando decidí escribir un post, y entonces pensé: ¡vaya tema más bueno!

¿Por qué será que, a veces, algunos días más que otros, la tarea de escribir que suele ser sencilla, rápida y casi automática se vuelve un suplicio? ¿Será el cansancio? ¿Será el calor sofocante de los inicios de verano? ¿Será que el café de la mañana ya no produce efecto?¿Será que ya no quedan de estas galletitas de chocolate que recargaban las pilas y despejaban la mente?¿O será que sencillamente no hay nada que decir y por lo tanto, nada que escribir?

Cuando nos enfrentamos a la redacción de una nota de prensa, una tribuna o cualquier material, dependemos de la materia prima, la información. Cuando la información que tenemos que comunicar es buena, completa y relevante, entonces sí, la falta de inspiración proviene de un bajón pasajero o de una dificultad a concentrarse. La solución es sencilla: tomar el aire 5 minutos, fumarse un cigarrillo y/o cerrar el Facebook. Luego todo volverá a la normalidad y las letras se juntarán con fluidez de nuevo. Pero cuando la información a la que tenemos que dar forma no es información, cuando se trata de un recalentado de un viejo tema, cuando ves que no hay manera y que a nadie le va a parecer interesante, entonces quizás mejor que la hoja se quede en blanco. Sin miedo. De nuevo volvemos a hablar de las diferencias entre lo que quiere el cliente y lo que la agencia cree que es bueno para él. Si el cliente no tiene nada que contar, es mejor no forzar las cosas. No hace falta caer en el sin sentido de “es que tenemos acordado 2 notas al mes y sólo hemos hecho una”. Mejor detenerse, pensar y esperar en tener algo valioso que comunicar. Si el tema es bueno, haremos 3 notas si hace falta.

Por eso no hay que tenerle miedo a la hoja en blanco, porque muchas veces, si las palabras no te vienen es que no tienes nada que decir. Y, como bien dice el refranero: “a veces más vale callar y pasar por tonto, que abrir la boca y demostrarlo”.

En fin, este texto resulta contar con muchas preguntas y pocas respuestas, pero os pido comprensión e indulgencia. Recordad que la redacción de este post iba muy mal encaminada y la hoja estuvo a punto de quedarse en blanco.

Diminutivos PR

-Ito, -ita, son sufijos PR. Ya, ya sé que todos lo utilizáis pensando que son de dominio público, pero dejadme que os diga que no: son nuestros. Todos nuestros. DetrásLeer Más

Diminutivos PR

-Ito, -ita, son sufijos PR. Ya, ya sé que todos lo utilizáis pensando que son de dominio público, pero dejadme que os diga que no: son nuestros. Todos nuestros. Detrás de una campaña en la que el cliente ha puesto la mitad de sus expectativas de ventas –por ejemplo- siempre nos encontramos con palabras que nos encantan: “hacer una notita de prensa”, “solucionarlo con una llamadita”, “pedir que nos hagan un huequito”, “conseguir una rebajita”, “tener dos presupuestitos más”…Y teniendo en cuenta que todo lo podemos hacer en “un momentito” porque son “dos minutitos” lo que nosotros tardamos en hacer unas “frasecitas” geniales. ¡Ayns, mundo PR!

work easy2

Pero hoy no vamos a señalar a los clientes, no. Hoy vamos a hablar de cómo nosotros mismos hemos conseguido que nuestro trabajo –y todas sus complicaciones- a veces parezca tan sencillo que se preste a calificarse con diminutivos. Un trabajo que, señores PR, es importante para nosotros, pero también para las empresas para las que trabajamos. Y –vale, mucho menos-  para los periodistas. Y ninguna de las partes hace “noticitas” ni “reportajitos” ni “planecitos de comunicación” para “eventitos corporativos”. Hacen su trabajo con todas las letras y si hay sufijos, son de los buenos que convierten la noticia en notición o prefijos que hacen de un plan, uno mega.

Y ya así, postelectorales, una reivindiacación PR: hagamos nuestro trabajo grande, con todas las letras. Agradezcamos cada día que otros reconozcan lo que hacemos, pero tengamos el orgullo de defenderlo también nosotros. Que no haya cucharas de palo en nuestra casa, o al menos, que sean cucharones, nunca cucharitas 😉

¡Alerta nuclear! ¡¡¡Internet no funciona!!!

Reconozcámoslo, en la actualidad no somos nadie sin internet. Necesitamos  estar conectados las 24 horas del día ya sea por el móvil, la tablet o el PC. Si Whatshapp, LineLeer Más

¡Alerta nuclear! ¡¡¡Internet no funciona!!!

Reconozcámoslo, en la actualidad no somos nadie sin internet. Necesitamos  estar conectados las 24 horas del día ya sea por el móvil, la tablet o el PC. Si Whatshapp, Line o Telegram interrumpen su servicio por el motivo que sea perdemos la cabeza. Nos hemos acostumbrado tanto a ser seres sociales por vía online que a veces olvidamos que tenemos gente a nuestro alrededor y que sí, es posible hablar con ellas sin necesidad de ese dispositivo que se ha convertido en una extensión de nuestra mano.

Las nuevas tecnologías también se han impuesto en el trabajo. Llegar un día a la oficina y comprobar que no hay conexión a la red o que el correo no funciona es una tragedia equiparable al fin del mundo para el mundo PR. Más aún si estás cerca de un evento o del envío de una nota de prensa importante.

tumblr_meqbxsNGQd1r4a2xpNos bloqueamos, no sabemos qué hacer y miramos al PC esperando que alguna fuerza divina corrija el problema de inmediato. En esos momentos te preguntas, ¿cómo se trabajaba hace unos años en este sector? ¿Qué hacían cuando no existía internet?

Las nuevas tecnologías han ayudado mucho al mundo PR pero nunca está de más recordar qué se hacía antes de que los emails, las webs y las redes sociales llegaran a nuestras vidas para estar preparados por si ese “apocalipsis” aparece un día:

Relación con los clientes: antes siempre tenía que ser presencial. En la actualidad también se realizan pero existen conferencias vía telefónica y online que permiten ahorrar en tiempo y dinero.

Envío de notas de prensa: ahora nos parece imposible enviarlas a los medios si no es por nuestro correo electrónico pero antes se enviaban por correo postal o por fax.

Clippings: Hace no mucho tiempo no se enviaban los links de las noticias o los recortes print en pdf sino que hacía falta tijeras y pegamento para realizar los informes con los recortes de los medios en los que habían publicado a tu cliente.

Relaciones con los medios: Cada vez son menos frecuentes las visitas en persona a los medios para hablar sobre nuestros clientes. El correo y el teléfono son nuestros mejores amigos.

Materiales de apoyo para los contenidos: ¿Infografías? ¡Para nada! Lo que se llevaba hace unos años era enviar divertidos excels con los datos del estudio.