6 tips para redactar el asunto de un emailing y que no acabe en la basura

El asunto de un emailing es igual de importante que su contenido. Muchas veces, no logramos conseguir resultados o respuestas a esos numerosos emails que enviamos diariamente. El error, porLeer Más

6 tips para redactar el asunto de un emailing y que no acabe en la basura

El asunto de un emailing es igual de importante que su contenido. Muchas veces, no logramos conseguir resultados o respuestas a esos numerosos emails que enviamos diariamente. El error, por muy absurdo que parezca, podría estar en el asunto.

El asunto se considera como la ‘primera impresión virtual’. También es el responsable de captar la atención y generar empatía con el destinatario.

 

En eVerythink PR te contamos 6 recomendaciones para lograr que tus emailing no vayan directos a la papelera:

  1. Personaliza: incluye el nombre del destinatario. El dirigirse de forma directa puede lograr que el emailing sea atractivo y captar la atención de la persona.
  2. Palabras claves: Incluye palabras específicas y relevantes sobre el tema que trate el contenido. Esto dará una visión general y concreta e influye en el interés de la persona en abrir o no el correo.
  3. Un asunto no debe ser el mismo para todos: las mismas reglas no pueden aplicarse para todos los sectores, es decir, se debe modificar el asunto para cada tipo de marca o público.
  4. No a las mayúsculas: el incluir mayúsculas podría dar la sensación de estar gritando al destinatario, incluso, hasta lograr ponerlo nervioso. Una opción para llamar su atención podría ser incluir la fecha límite (si la hay), o que se trata de un asunto urgente (en el caso de que sea cierto).
  5. Creatividad: un asunto original y entendible podrá tener más probabilidad de que nuestro emailing sea leído. Evita las palabras spam, ya que existen filtros que envían los correos directamente a esta categoría. Estas son algunas palabras que NO deberías incluir en el asunto: gratis, trabaje desde casa, llame gratis, mejor precio…
  6. Cuidado con la redacción: revisa y lee varias veces antes de enviar el correo, asegurándote que el asunto no tenga ningún error ortográfico. Sin duda, conseguirás más probabilidades de que se lea que uno que contenga errores.

 

Estas recomendaciones ayudan a que los mensajes sean entendidos de una forma clara y concreta. El asunto es clave para lograr esa respuesta tan esperada cada vez que hacemos un emailing.

¿Estamos ante el declive de Facebook?

Facebook nació en 2004, aunque no fue hasta 2006 cuando su uso se extendió y popularizó. La red social surgió de un grupo de cinco estudiantes de la Universidad deLeer Más

¿Estamos ante el declive de Facebook?

Facebook nació en 2004, aunque no fue hasta 2006 cuando su uso se extendió y popularizó. La red social surgió de un grupo de cinco estudiantes de la Universidad de Harvard. En especial de dos: Mark Zuckerberg y Eduardo Saverin, que crearon un juego llamado ‘Facemash’ que  acabaría convirtiéndose en Facebook.

Por aquel entonces ninguno de los cinco podía imaginar el ‘monstruo’ que acabaría siendo aquella pequeña pero innovadora criatura. Lejos queda la cifra de 100 millones de usuarios que Facebook consiguió alcanzar en 2008 o el icónico botón de ‘Me Gusta’ que la red social implementó en 2009. 14 años después Facebook suma la friolera de 2.167 millones de usuarios repartidos por todo el mundo. Pero no todo están siendo alegrías en la empresa valorada en casi 500.000 millones de $.

 

En los últimos años hemos visto cómo han aparecido y crecido varias redes sociales sobre todo dirigidas a adolescentes y jóvenes. Youtube, Instagram o Snapchat han ido creciendo en este segmento de la sociedad al que ahora todo el mundo mira como el ‘dorado’ a conquistar y donde las empresas quieren (y necesitan) estar.

Estratégicamente, en 2012, Facebook se hizo con Instagram por valor de 1.000 milllones de $ y en 2014 con la empresa de mensajería Whatsapp por 19.000 millones. De esta forma la empresa se aseguraba el pedazo más grande de la tarta. Y es que, a pesar del crecimiento increíble de Facebook, en los últimos tiempos se ha ido estancando. Solo su inercia y posición dominante, la popularización de la tecnología y el aumento de población en edades adultas, han hecho que la red social haya mantenido el tipo hasta ahora.

 

Facebook

 

La realidad es que un porcentaje alto de jóvenes o no están en Facebook o se han ido yendo hacia otras redes que les resultan más interesantes. Porque no hay que olvidar que un tema clave de esta situación reside en que en la empresa de Zuckerberg coinciden varias generaciones. Y los jóvenes, lógicamente, no quieren compartir ‘plaza’ ni sus experiencias con sus padres.

A esta situación hay que añadirle los problemas de la compañía con la filtración de datos de usuarios (Cambridge Analytica) y, ahora, el acceso a los datos a 60 empresas de tecnología tan importantes como Samsung o Apple.

 

Dicho lo cual, no podemos negar que Facebook sigue siendo un gigante y el referente de las redes sociales. Pero ciertamente, parece que cada vez le queda menos para disfrutar de esa posición hegemónica. Salvo que cambien mucho las cosas, su declive está más cerca. Su ‘Me Gusta’ se puede convertir pronto en ‘Ya no me Gusta’.

Seguidores, likes, engagement y otras cosas del querer (de las redes sociales)

La vida social ya no es tener amigos y salir de cañas, sino ver cuántos likes consigues en una foto de tus redes sociales. Los cambios no siempre son evoluciónLeer Más

Seguidores, likes, engagement y otras cosas del querer (de las redes sociales)

La vida social ya no es tener amigos y salir de cañas, sino ver cuántos likes consigues en una foto de tus redes sociales. Los cambios no siempre son evolución positiva, pero desde luego hay que entenderlos y, en relaciones públicas, aprender de ellos, observarlos e incorporarlos a estrategias y campañas.

Todos queremos gustar y los clientes no son una excepción. En redes sociales hemos visto cómo la preocupación del “número” se cambiaba por la de la “participación”. Tener miles de fans iba perdiendo importancia frente a tenerlos de calidad, y eso se traducía en activos: daban a like, comentaban, compartían… De unos cambios de algoritmos a esta parte hemos visto cómo esas cifras disminuyen y la pregunta se pone sobre la mesa con preocupación, asombro y desconfianza. ¿Por qué mis fans ya no participan? ¿Qué pasa en mis redes que no consigo gustar? Los usuarios también se hacen “mayores” dentro de las redes sociales y cada vez gestionan más marcas, siguen a más perfiles. Pero, sobre todo, han hecho de las redes una fuente de información y no de interacción.

Ese paso ha dado lugar a que consumamos redes como hacíamos antes con los medios. Es decir, que lo leemos, lo registramos (o marcamos la página) y cuando encaja en nuestra vida -tenemos una necesidad de compra, nos pregunta un amigo- recuperamos esa información. Así que la respuesta es sí, tus fans siguen viendo tu información, siguen teniendo interés por ti, pero ya eres parte de su mapa de información. Tener fans fieles y a largo plazo es como el amor… Después de media vida juntos ya no te digo a diario que te quiero, pero no dudes que lo pienso.

¿Cómo brillar en las entrevistas con periodistas?

Las entrevistas no son tarea sencilla para los portavoces. Los nervios, querer transmitir una imagen concreta, tener información que no puedes comunicar… son factores que complican el encuentro cara aLeer Más

¿Cómo brillar en las entrevistas con periodistas?

Las entrevistas no son tarea sencilla para los portavoces. Los nervios, querer transmitir una imagen concreta, tener información que no puedes comunicar… son factores que complican el encuentro cara a cara con los periodistas. ¿Cómo ser un buen portavoz? ¿Cómo dar buenos titulares en una entrevista con un periodista?

En realidad, puedes ser un gran portavoz en muchas áreas de tu vida, pero no serlo en las entrevistas. No saber concentrar mensajes, querer impresionar al interlocutor o que el micrófono te imponga es muy común y puede jugarte una mala pasada a la hora de atender a un periodista para hacer la entrevista.

Nadie nace sabiendo y afortunadamente existen técnicas que ayudan a mejorar y afrontar estos encuentros con naturalidad, con el objetivo de terminar siendo una fuente de gran utilidad para el periodista al facilitarle buenos titulares e información.

Lo primero que deberías hacer es un curso de “Formación de portavoces”. En eVerythink PR Boutique en primer lugar evaluamos tanto el nivel de portavocía de la persona en cuestión, así como los mensajes de la empresa, para ayudaros a generar interés y titulares mediáticos, además de ofrecer herramientas que te ayuden a expresarte con naturalidad y de forma clara.

Aquí te contamos algunos consejos básicos que puedes empezar a practicar:

  1. Prepárate la entrevista. Piensa bien qué quieres decir y concentra en 4-5 titulares los mensajes que deberás ir dando y repitiendo a lo largo de la entrevista para que quede claro.
  2. Saluda al periodista con educación, hazle sentirse cómodo y que te vea dispuesto a hablar.
  3. A ti te interesa hacer la entrevista y al medio le interesan tus declaraciones. Pero si no cuentas nada interesante, no se publicará. Hay que ser generoso 😉
  4. No mientas, sé claro, honesto y cuando haya información que no puedas compartir prepara cómo “esquivarlas” con discreción
  5. Si no sabes contestar a alguna pregunta concreta, ofrécete a enviarle luego por email la información
  6. Disfruta de la entrevista. Tienes un tiempo de oro para mostrar tu mejor versión y que los medios hablen sobre ti, así que ¡aprovéchalo!