No todo es estrés y presión en el mundo PR. Esos gestos que te hacen sonreir
La verdad es que siempre vamos como loc@s, tenemos muchas presiones, nos desquiciamos, a veces no llegamos a todo… vamos ¡que no somos Indiana Jones! Pero en medio de la “jungla” PR siempre hay detalles, llamadas, emails,… que te hacen sonreír.
En eVerythink PR ponemos mucho cariño en lo que hacemos, intentamos cuidar a todos nuestros interlocutores, con respeto, y es verdad que algunas veces no lo conseguimos. Pero otras, de repente, recibes de golpe la recompensa a todo este trabajo superando con creces lo imaginable.
Desde que iniciamos esta aventura, nos hemos sorprendido muchos días con detalles maravillosos que han tenido con nosotr@s muchos periodistas y compañeros. Sorpresas que nos han llegado en muchos formatos y que te hacen pensar “pues igual, sí lo estamos haciendo bien”.
Es evidente que no le puedes gustar a todo el mundo pero, cuando los periodista te presentan y recomiendan a clientes (la mejor carta de presentación para nosotr@s), agradecen tus esfuerzos y gestiones, intentan que tu empresa crezca y sea reconocida, ponen a tu disposición su medio para que la agencia tenga visibilidad, o te llaman para explicarte lo mucho que le ha gustado tu última nota de prensa y todo lo que tienen pensado hacer con la información… se nos caen las lágrimas de emoción, literalmente :). Y afortunadamente son muchas las sorpresas de este tipo que hemos tenido en este tiempo.
Porque en el mundo PR hay muchas cosas que merecen la pena, muchas personas maravillosas en medios, en otras agencias y fuera de este circuito, que nos encanta que formen parte de nuestro ecosistema eVerythinker.
Sólo podemos decir: GRACIAS a todos por estar ahí y por vuestra generosidad, por ayudarnos a crecer, a disfrutar de nuestro día a día, confirmar que este oficio merece la pena y te permite incorporar a tu vida gente increíble.
Quizá nos leáis ya desde la playa o mientras esperáis en el aeropuerto para coger un avión. Si no, seguro que estáis contando los días para (por fin!) poder descansar y disfrutar de esos días impagables que son las vacaciones. Afortunados los que tienen vacaciones de verdad!!
Nuestra profesión sigue siendo un Expediente X para la mayoría de nuestros amigos y familiares que ni los mismísimos Mulder y Scully serían capaces de explicar. Para los que formamos parte de este ruedo, el “lado oscuro” de la comunicación es algo muy común, pero de vez en cuando tenemos que hacer frente a algunas preguntas que demuestran que nuestro interlocutor no lo tiene tan claro…
Cuando vamos a un concurso de agencias a l@s eVerythinkers siempre se nos presenta la misma duda, ¿creerá el ojalá-futuro-cliente que somos una agencia demasiado pequeña para su empresa? Evidentemente, si lo creyesen no nos hubiesen invitado, pero somos conscientes de que ese puede ser uno de nuestros principales hándicaps en la “competición”. Le hemos dado muchas vueltas para intentar explicarlo. Es verdad que nuestro tamaño es reducido pero esa no es una cualidad negativa, de hecho puede llegar a ser una virtud en muchos casos. Ambos tamaños de agencias son válidos y las dos opciones tienen sus puntos fuertes y puntos débiles. Podríamos decir que es como comparar un Ferrero Rocher con un Cupcake. Las grandes agencias (no todas, pero sí las buenas) son como el clásico bombón por excelencia. Sin lugar a dudas es delicioso, cuenta con una presentación muy glamourosa, una marca reconocida y lo puedes comprar en casi cualquier sitio (hasta en algunos chinos lo he visto). Sí, es cierto, se venden muchos Ferrero, nos encantan, los toman hasta en casa del embajador, pero siempre son iguales… no hay factor sorpresa. Y cuando se acaban ya no hay más, tienes que esperar hasta la temporada siguiente. En cambio las agencias pequeñas (por supuesto, tampoco todas son buenas) son como los cupcakes. Más flexibles, frescos, originales y con los ingredientes básicos puedes tener otros recién hechos en cualquier momento. Es cierto que no tienen marca, ni un envoltorio dorado, pero porque se adaptan a los gustos del que los encarga. Rosa, blanco, azul, con bolitas, chocolate, frambuesa o incluso salados,… todo es posible en el mundo de los cupcakes. Ambas opciones son válidas, por supuesto, pero lo de que “el tamaño no importa” es una verdad como una casa en el mundo PR. Lo realmente necesario es que el equipo sea el mejor y tenga capacidad para asumir ese trabajo al que opta. Y nosotr@s cumplimos ambos requisitos: Cuando vamos a un concurso es porque realmente podemos y nuestro equipo es el mejor, sin lugar a dudas. Ahh! Los cupcakes tampoco te los sirven en bandeja Isabel Preysler o Judith Mascó, pero nosotr@s somos infinitamente más maj@s y profesionales 🙂
Hoy dedicamos nuestro post a ese documento tan importante para las agencias: el briefing de concurso. Por simplificar la cuestión, el briefing es un escrito donde el cliente –potencial – te cuenta qué necesita y en base a él la agencia presenta su propuesta.